Frecuencia y fenomenología de lesiones autoinfligidas en mujeres colombianas con trastornos del comportamiento alimentario

Maritza Rodríguez Guarín, Stella Guerrero

26 julio de 2005 - Producción cientifica - Evento científico

Los comportamientos de autodaño se han descrito en una amplia gama de patologías psiquiátricas, como el retardo mental o los trastornos de personalidad antisocial o limítrofe (1-7). Los estudios disponibles sobre el tema han señalado diferencias en cuanto a métodos, frecuencia y tipo de daño corporal entre los comportamientos con finalidad suicida y los de daño autoinfligido que no conducen al suicidio ni se acompañan de ideación de muerte.

En general, los actos de daño autoinfligido, sin intencionalidad suicida, consisten en comportamientos automutilatorios. Por ejemplo: en cortarse la piel, especialmente en antebrazos, piernas, abdomen, plantas de los pies, dedos, etc.; en provocarse otras lesiones, como arañarse o pincharse; en quemarse con cera, cigarrillos o plásticos calientes; en golpearse la cabeza u otras partes corporales contra superficies, o en pellizcarse  compulsivamente la piel hasta sangrar o sentir dolor (8).

En pacientes con trastornos del comportamiento alimentario (TCA), el daño autoinfligido ha sido explorado por múltiples autores (9-17), quienes reportan tasas que van desde 18% hasta 46,5% con predominio del comportamiento en las bulímicas. Sin embargo, existen notorios vacíos de  conocimiento en cuanto a la gravedad en los casos reportados. Además, aparte de que existen diferencias en las definiciones de autodaño consideradas (algunas incluyen los intentos de suicidio y otras no), en ocasiones el tamaño de las muestras no permite sacar conclusiones importantes.

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