Factores asociados con intento de suicidio y comportamientos de autolesión no suicida en pacientes con trastornos del comportamiento alimentario

Maritza Rodríguez Guarín, Nelcy Rodríguez Malagón, Juanita Gempeler Rueda y Daniel Felipe Garzón

1 mayo de 2014 - Producción cientifica - Evento científico

El intento de suicidio (IS), definido como el acto voluntario de causarse dano con el cual se busca la muerte sin conseguirlo, se ha señalado como uno de los predictoresmás fuertes de suicidio que existen, aunque no necesariamente quien intenta suicidarse muere por suicidio1,2.

En Colombia, la prevalencia anual de IS en personas de ambos sexos de 16 a 60 años es del 1,2% (IC 95%: 1,06-1,24) y a lo largo de la vida, de 4,5% (IC 95%: 4,25-4,81), tasas no diferentes de las reportadas en otros países. El 5% de las mujeres ha realizado algún intento de suicidio comparado con el 3,9% de los hombres. Las variables asociadas significativamente son tener entre 16 y 21 an˜ os, depresión y síntomas ansiosos3,4. Los adolescentes entre 15 y 19 años son los más vulnerables para IS, y se observa una tendencia creciente en los menores entre 10 y 15 años5.

Numerosos estudios han señalado prevalencias altas de suicidio, ideación e intentos suicidas, así como comportamientos de autolesión no suicida (CALNS) en personas con trastornos del comportamiento alimentario (TCA)6–9. El suicidio es una de las principales causas de mortalidad en anorexia nerviosa (AN). Huas et al. informan una tasa estandarizada de mortalidad por suicidio de 10,6 (IC 95%: 7,6-14,4). Los factores asociados fueron mayor edad, cronicidad del TCA, historia de IS, abuso de diuréticos, intensidad de los síntomas alimentarios y deseo de mantener un índice de masa corporal (IMC) bajo10. Holm-Denoma et al. discuten las hipótesis explicativas al respecto y concluyen que la alta mortalidad por suicidio estaría relacionada más con la letalidad del intento mismo que con el deterioro físico existente asociado con la malnutrición11.

Aunque la literatura señala una mayor frecuencia de IS en pacientes con bulimia nerviosa (BN) y una mayor tasa de suicidios en AN12–14, existen datos divergentes. En un estudio de casos y controles, Guillaume et al. estudiaron una cohorte de 1.563 sujetos que habían intentado suicidarse. Entre estos, 44 sujetos con AN y 71 con BN fueron comparados con 235 controles sanos, pareados por sexo, edad y educación. Encontraron que las pacientes con AN tuvieron IS de mayor gravedad, mientras que las pacientes con BN no se diferenciaron del grupo control. Reportan que la gravedad del TCAestaba asociada con la seriedad del intento. Las mayores tasas de suicidio en AN posiblemente se deben al mayor deseo de muerte y a la gravedad de los intentos15. Recientemente, Huas et al.16, luego de 10,5 años de seguimiento a una cohorte de mujeres con BN, informaron una tasa ajustada de mortalidad de 5,52 (IC 95%: 2,6-10,1). Un 60% de lasmuertes fue por suicidio (tasa ajustada de 30,9 [IC 95%: 5,7-68,7]). El promedio de edad fue 29,6 años y las variables asociadas fueron IS previo e IMC bajo al momento del deceso.

Franko et al. analizaron los factores predictores de IS a 8,5 años en una cohorte prospectiva de 136 mujeres con AN y 110 con BN. Un 15% de las pacientes hicieron al menos un intento durante el tiempo del estudio. Encontraron una proporción de intentos significativamente mayor en las pacientes conAN(22,1%) comparadas con aquellas con BN (10,9%). En las pacientes con AN, las variables de riesgo fueron la gravedad de la depresión y el abuso de sustancias. En aquellas con BN, los predictores fueron el abuso de sustancias y de laxantes durante el tiempo del estudio17.

Por otro lado, los CALNS se refieren a comportamientos en los cuales la persona, aunque no pretende atentar contra su vida, se autoinflige de forma intencional daños como cortarse, especialmente en antebrazos, piernas, abdomen, plantas de los pies, dedos, etc., o se provoca otras lesiones, como arañarse, quemarse (con cera, cigarrillos, objetos calientes), golpearse la cabeza contra superficies, rasguñarse o pellizcarse compulsivamente la piel hasta sangrar o sentir dolor. Usualmente, los pacientes realizan varios tipos de comportamientos de autolesión y de modo repetitivo.

La prevalencia de vida en población general es de 4,9%; es más frecuente en las mujeres (5,4%) que en los hombres (4,4%). Son más vulnerables los adolescentes que los adultos18,19.

La prevalencia de CALNS en adolescentes es variable, dependiendo de si la medición se hace en población general o en población clínica, y varía entre 13 y 60%. Una característica frecuente en pacientes con CALNS es la búsqueda de alivio temporal de emociones negativas intensas, pero también puede ser un reflejo de autodepreciación, culpa o angustia.

Algunos pacientes se autolesionan para romper un estado disociativo por medio del dolor autoinfligido; otros, para resistir pensamientos o impulsos suicidas. Pero también estas conductas han sido relacionadas con perfeccionismo, autocrítica, baja autoestima, impulsividad, desesperanza y conflictos familiares, comúnmente encontrados en los pacientes con TCA20,21. Respecto a las comorbilidades más frecuentemente asociadas con los CALNS en adolescentes, Moran et al. informan la presencia de síntomas depresivos y ansiosos (HR: 3,7; IC 95%: 2,4-5,9), conductas antisociales (HR: 1,9; IC 95%: 1,1- 3,4), uso nocivo de alcohol (HR: 2,1;IC 95%: 1,2-3,7), uso de cannabinoides (HR: 2,4; IC 95% 1,4-4,4) y consumo de cigarrillos (HR: 1,8; IC 95%: 1,0-3,1)22. 

Estudios en pacientes con TCA han informado prevalencias de conductas autoagresivas entre 25,4 y 55,2%23,24. Se han propuesto factores de riesgo comunes para los TCA y los CALNS, debido a que ambos trastornos tienen un foco común que es la corporalidad. El abuso y maltrato infantil, baja autoestima, disociación e insatisfacción corporal son elementos centrales que comparten ambos trastornos23. En cuanto al maltrato infantil, el abuso sexual parece ser un importante predictor, tanto de CALNS como de TCA25–27.

A pesar de lo anterior, continúa existiendo un subregistro de IS y CALNS en población clínica. Nuestro objetivo fue explorar su presentación en pacientes que consultaron a un programa de tratamiento ambulatorio para TCA, evaluar las variables sociodemográficas y clínicas asociadas, y explorar la correlación entre ambos tipos de comportamientos.

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